Fuente: El Avisador
Regiones geo-históricas de Tacuarembó.
El arroyo Yaguarí nace en las proximidades
de la línea fronteriza de la cuchilla de Santa Ana, y bajando entre lomas en dirección
suroeste atraviesa la isla cristalina riverense rodeada de cerros y de sierras como la
de Cortume (curtiembre).
En el antiguo Paso Valiente entra en el departamento de Tacuarembó, cruzando el
puente de la ruta 44. A poco de su ingreso se le une en su margen derecha el arroyo
Carpintería que también proviene de Rivera, y por su margen izquierda el arroyo Cuaró
que es su afluente más importante desde aquí hasta su desembocadura en el río Tacuarembó
Grande; sus afluentes en ambas márgenes van a ser numerosas cañadas como la del Sauce,
del Ñandubay, de las Piedras, etc.
En el departamento de Tacuarembó, el Yaguarí ha
dado lugar a la formación de una llanura aluvial muy extensa, corriendo una parte de su
cauce por una región de terrenos anegadizos de muy poca pendiente, donde abundan los
pajonales y las lagunas entre las que se destacan. La de Amaral, de la Plata, Tres
Lagunas, Paulina y Jacinta.
En Paso de Coelho lo cruza la Ruta 26 por tres puentes
y ya a esta altura el Yaguarí aparece cubierto de espeso monte que se ensancha al
avanzar el curso inferior hacia el Tacuarembó. Su cauce aquí a pesar del monte espeso,
es navegable en parte, también en sus lagunas; y en muchas partes la vegetación lo
interrumpe en muchos lugares, incluso en su confluencia con el río Tacuarembó.
En
el ángulo de su confluencia se forma el conocido Rincón del Butiá o de Bellini de
bosques impenetrables.
El Yaguarí con el río Tacuarembó, forma el extenso Rincón de
los Mattos, que posee numerosos arenales (sitios medanosos), el mayor de ellos en la
confluencia de ambos cursos de agua.
El escenario histórico.
El nombre de
nuestro arroyo es de origen guaraní y significa río de los jaguares. (Yaguar-
Yaguar-eté: P. Onca Paragüensis; después del 1.500 los guaraníes también denominaron
yaguá, a los feroces perros de caza que trajeron los españoles). Estos yaguareté eran
antaño muy abundantes en nuestros montes, y aún se veían muy entrado el siglo
XX.
El nombre Yaguarí, junto al de Tacuarembó y Caraguatá, es de los más antiguos
registrados en nuestro territorio: año de 1702; lo que estaría indicado que su
nominación fue fijada en el siglo XVII, por los baqueanos y troperos guaraníes
misioneros.
El arroyo Yaguarí también tiene una prehistoria indígena milenaria, ya
que fue el hábitat de una cultura aborigen con casi 4.500 años de antigüedad en la
región, que están estudiando grupos de arqueólogos uruguayos y españoles.
Sólo en
el curso del arroyo Yaguarí dentro del departamento de Tacuarembó, se han relevado en
sus costas más de 600 montículos (túmulos funerarios y con otros fines) que se conocen
como "cerritos de indios", y que habrían pertenecido a una cultura tupí-guaraní…
En
1702, un poderoso ejército español-misionero al mando de Alejandro de Aguirre, cruzó por
su cauce y sus montes, para dar batalla a los charrúas e indígenas coaligados en el río
Yí.
El Yaguarí fue testigo de las recorridas de vigilancia de don José Artigas y
sus blandengues en 1797 y 1804. En el primer año en sus montes Artigas personalmente
capturó al famoso matrero y criminal Chaves; y en los primeros días de enero de 1805,
Artigas lo cruzó a la altura del Paso Valiente para dirigirse al Paso de Mazangano del
Río Negro.
Los primeros denunciantes de campos en sus márgenes fueron; margen
izquierda: los hermanos Félix, Valentín y Gabriel Sáez; margen derecha: José Cardozo y
su hijo Felipe Santiago. Campos denunciados a mediados de 1790 y que mantuvieron hasta
1811, aunque ya aparecen afincados otros pobladores. En la década de 1820, con la
dominación luso-brasileña, con concesiones y adjudicaciones se afincaron en la zona
numerosos hacendados brasileños con sus esclavos, tal cual lo registra un censo de la
época.
En la década de 1840, tuvo campos en el Yaguarí el "farrapo" riograndense
don Tistán de Azambuya, futuro héroe del Sitio de Paysandú. Era época que se realizaban
las famosas "californias" expediciones riograndenses de robo de ganado, y Azambuya se
vio afectado por una de ellas en mayo de 1850, cuando el célebre Barón de Yacuy ("Chico"
Pedro de Abreu), le hurtó 1.100 reses de sus campos.
Los Pasos. Uno de los pasos
históricos más antiguos del Yaguarí, fue el Valiente, que se usaba ya antes del 1.800.
En noviembre de 1852, cruzó por el Paso Valiente, el presidente Juan Francisco Giró y su
comitiva (con Juan Antonio Lavalleja y Anacleto Medina). Demoraron 6 días de Melo a San
Fructuoso, pernoctando en la estancia en la estancia de Martín Anzueta en Paso Valiente
de Yaguarí, y luego en la estancia de Gregorio Motta en el Carpintería.
En sus
proximidades se encuentra el Paso Casildo, que debe su nombre al vasco español Casildo
Santisteban, ubicado con comercio a 100 metros del mismo y campos en sociedad con su
hermano Gregorio. La Picada de Amaral (y la laguna), lleva el nombre de Zequinha Amaral,
hacendado brasileño con campos en el lugar.
La Picada o Paso de Cuello, debe su
nombre a don Francisco Jerónimo Jesús Coelho brasileño con campos en la zona desde
mediados de siglo XIX (enero 1860).
Esta zona este del departamento, alejada de San
Fructuoso y también de Melo y más en época invernal, comenzó a comunicarse más
habitualmente a fines del siglo XIX, con el establecimiento de una balsa en la Picada
del Borracho en 1885, y a través de la zona aurífera de Zapucay y Cuñapirú.
En
1840, un Teniente Alcalde era la única autoridad de Yaguarí y Caraguatá: don Fermiano
Rodríguez Pereyra. En las décadas de 1880 y 1890, con despacho en la cuchilla de Yaguarí
fue Juez de la zona don Francisco Alizal, y los comisarios Sinforoso Acosta y Rosendo
Ortíz. Entre 1878 y 1881, se crearon las dos primeras escuelitas de la región: en
cuchilla de Caraguatá y en Paso del Borracho; sus primeros maestros fueron españoles,
don Alejo Roas y don Rosendo Barreiro.
Un comercio pulpería importante en la región
de Yaguarí fue el de don Lorenzo Zaballa, y ya por el 1900, la gran estancia "Santa
Enriqueta" de Pardo Santallana era muy famosa, hasta que se fue fraccionando…
Fotos: Criadero de Carpinchos en estero Yaguarí.
De su piel se confeccionan cientos
de objetos artesanales, incluyendo las más finas “monturas chilenas” con su cuero
importado por curtiembres nacionales.
