por A-M.G.

Ayer viernes 8 de Agosto estuvieron en un centro ecuestre de Barnechea los caballos chilenos y su equipo preparando la última etapa del viaje antes de embarcarse al Mundial Ecuestre de Francia a efectuarse en Normandía, donde asistirán más de 1000 caballos de todo el mundo y que participaran en varias disciplinas.

 

De Chile van caballos a competir en Enduro de raza árabe, en Equitación de razas alemanas, en Rienda Internacional de raza chilena pura, lo que acontece por primera vez en la historia, nunca antes un caballo chileno representando a Chile había participado, en una prueba que nació en E.E.U.U. hace mas de 50 años, y de la cual sus caballos Cuarto de Milla son especialistas.

Me apuré en llegar al centro ecuestre pensando que estaría lleno de gente en la despedida y sería difícil entrevistarlos, pero para sorpresa, triste sorpresa, estaban solos, no fue nadie del mundo huaso a despedirlos, ni nadie los fue a ver, ni a los caballos ni a los miembros del equipo que los acompañaban, me inundó una gran tristeza lo frio que somos ,lo poco solidarios con las personas que emprenden esta grandísima empresa y que solo traerá beneficios al caballo chileno, que se atrevieron a competir con los mejores caballos del mundo en esa especialidad, y después exigimos resultados y cuando triunfen todos “arriba del carro de la victoria”, fácil así es la vida.

Estas personas Dina Arrigoni y Gastón May han hecho por años y años muchísimos sacrificios de toda índole para salir adelante con esta epopeya ecuestre, y solos, remando y remando han llegado a este feliz final de cruzar el mundo con sus caballos destino a Francia.

En este momento ya deben ir volando a la gloria, a dar a conocer nuestra raza, a lucir su garbo y estampa atlética, les va a ir muy buen, todos les deseamos la mejor de las suertes, por que por su trabajo y dedicación se lo merecen con creces.

Así entiendo que son los grandes deportistas, luchando y trabajando por un bien superior y del  que todos gozaran de sus beneficios.

Cuando hace 50 años atrás Alberto Araya Gómez y un reducido grupo de criadores, hablo de 4 a 5,

(el director actual Jorge Cañas O. fue parte de ellos) emprendieron la odisea de exportar caballos chilenos a Argentina y después a Brasil, partieron con la misma desaprensión de los demás criadores nacionales y miren lo que lograron, un éxito rotundo que llegó a personas que ni siquiera saben que existieron ni lo que hicieron.

En un principio llevaron por “arreo” sus caballos a Argentina, cruzando la cordillera de Los Andes, un botón de muestra de lo sacrificado de su empresa.

Nota: En un próximo artículo lo relataré en detalle.