¿Que Tiene que Ver Margaret Thatcher con la Ración de su Caballo?

Por Randall Ray Arms,

Probablemente la mayoría de ustedes recuerdan a Margaret Thatcher como la “Dama de Hierro”. Ese nombre marco como virtud, un carácter que supo liderar con fortaleza al Reino Unido como su Primera Ministra por más de una década. También se habla de personas que lideran con puños de hierro, porque imponen con un “don de mando” lo que quieren que se haga. Las corazas, escudos y espadas de hierro iniciaron una transición imponente en las batallas y su influencia no ha parado llegando a tanques, carga aviones y helicópteros blindados en los recursos bélicos más modernos. El hierro nos permitió graduarnos de construcciones de adobe, madera, ladrillo y concreto para elevar rascacielos y cruzar ríos antes no imaginables. El hierro simboliza algo fuerte, sólido, duradero… en fin, un elemento positivo de tener de nuestro lado. En cuanto a la nutrición de su caballo, parece ser que la mentalidad generalizada que poseemos de este metal nos motiva a pensar en la necesidad y fortaleza del hierro como algo súper-esencial en las raciones equinas. En la gran gama de suplementos orales, no hay un elemento más mencionado para mercadear los productos que enfatizar lo deseable que es el hierro.

 

En la medicina veterinaria posiblemente el hierro es uno de los elementos más utilizado ya que casi todos los diagnósticos de anemia van seguidos de una receta para hierro. Si hay un estado de franca fatiga, debilidad corporal o bajo rendimiento funcional, frecuentemente la suplementación de hierro entra en las sugerencias a seguir. Muchas veces analizando los programas nutricionales he encontrado altos niveles de hierro en los pastos, niveles muy arriba de los requisitos en los concentrados y niveles sumamente altos en suplementos que agregan, así asegurando que para el regalón “mas es mejor”.

Por lo general, estas prácticas son inocuas porque el hierro tiene un alto rango entre deficiencia y toxicidad. Sin embargo hay que tener en cuenta que en la nutrición no solo hay que percatarse en los niveles absolutos de cada nutriente, sino también en la inter-relación ENTRE elementos.

Por ejemplo, se sabe que el hierro (Fe) compite para los mismos sitios de absorción en el tracto digestivo del caballo que el calcio (Ca), cobre (Cu), zinc (Zn), manganeso (Mn) y cobalto (Co). También hay amplia evidencia que niveles excesivos de hierro pueden ser antagonista con el fósforo (P). Por ende, si cualquiera de estos elementos está bordeando el límite de deficiencias, altos niveles de hierro pueden asegurar una falta en la nutrición. Por otro lado, la Vitamina C tiene un efecto sinérgico con el hierro que aumenta su absorción, por lo tanto la presencia de altos niveles de acido ascórbico (Vit. C) puede incrementar su antagonismo con otros elementos. El exceso de hierro puede almacenarse en varios tejidos del cuerpo, puede remplazar otros elementos y puede debilitar tejidos críticos por una condición llamada homocromatosis.

Posiblemente el peligro más eminente con excesos de hierro es el hecho de tener la cualidad de ser un elemento muy oxidativo. Esta característica se presta para producir muchos radicales libres lo cual suprime la óptima inmunidad, reduce la capacidad ideal en la alta demanda fisiológica y facilita la formación de mutaciones de células dañinas.

Si he hablado principalmente sobre el exceso del hierro es porque en la práctica esta es la condición más común que uno ve al analizar programas de alimentación. En realidad deficiencias de hierro no se han mostrado ser evidentes en animales domésticos herbívoros. A diferencia del chanchito recién nacido que muchos sabemos se inyecta con hierro al nacer, los potrillos nacen con una buena reserva de hierro en su hígado. A no ser que los crían como porcinos sobre pisos de cemento, el potrillo muy pronto en su vida se expone a pastos y suelos ricos en este elemento. Para tener una deficiencia en potrillos amamantando es necesario que los pastos tengan menos de 50 partes por millón (ppm) y para adultos basta con tener niveles arriba de 40 ppm.

En 220 muestras de forrajes verdes y secos que he podido analizar en la zona central de Chile, el nivel mas bajo que he encontrado de hierro ha sido 105 ppm. Adicionalmente puedo comunicarle que el promedio de todas las muestras fue de 476 ppm, lo cual es casi 12 veces el requerimiento mínimo del caballo adulto. Si bien esto no llega a los niveles que se suponen tóxicos para el caballo (1000 ppm) no hay duda que hay que considerarlo niveles altos que deben tener la capacidad de influir en la utilización de otros elementos cruciales. La preocupación más alarmante seria por los elementos de cobre y zinc ya que todas las muestras que he analizado en Chile central son deficientes o marginales en estos dos elementos.

Aunque hasta donde yo conozca toxicidades de hierro no ha sido reportadas formalmente, creo que la posibilidad esta latente en ciertas partes de Latino America.

En Chile encontré henos con 1033 ppm de hierro y pastizales que también sobrepasaban ampliamente los niveles que suponemos tóxicos con algunas muestras llegando hasta 3055 ppm! Esta última cifra sobrepasa los requisitos mínimos por 76 veces! Pero las noticias dramáticas no paran ahí, ya que en consultorías nutricionales que hice en Brasil encontré niveles de hasta 8300 ppm (207 veces el requisito mínimo).

A pesar que la literatura no indicaba conocimiento de toxicidades de hierro en equinos era de mi conocimiento que un exceso de hierro en humanos seria capaz de causar problemas hepáticos, problemas de bazo, artritis reumatoide y fatiga en general. Como mi cliente era una Haras de mucho renombre en Brasil con una larga historia de altos rendimientos en la hípica, pero que tenía años que no ganaban ningún clásico con su cuadra de corredores, sugerí que el próximo animal que muriese por la razón que fuese le analizaran el hígado con un patólogo de confianza. Los resultados en un ejemplar que había sido eutanasiado debido a una fractura, mostraron francos problemas hepáticos. Los resultados en los hipódromos denunciaban un problema, el análisis del caso aislado que se pudo autopsiar mostró un problema coincidente con toxicidad de hierro y los ajustes que hicieron en eliminar los ingredientes que contribuyeron esos exagerados niveles resulto en un retorno a la competitividad hípica que aspiraban. No es un papel científico significativo, pero para mi este caso anecdotal me hizo concluir que toxicidades de hierro en equinos pueden existir en circunstancias excepcionales.

Cual es el mensaje que quiero que se lleven a casa. Como norma hay que entender que en la nutrición “MAS NO ES NECESARIAMENTE MEJOR”! Hasta la Thatcher tuvo su limite J Y la mayoría de los elementos tienen problemas cuando sobrepasan 10 veces sus niveles de requisitos mínimos Como el selenio (Se) hay unos elementos más sensitivos aún y otros como hierro, que tienen un margen más amplio de tolerancia. Pero no abaniquen más el fuego si ya le está calentando suficiente. La idea no es quemar la casa.

 

Igualmente, la buena nutrición es para optimizar la salud de sus animales. La idea no es tirarle loselementos sin conocimiento de causa arriesgando llegar a perjudicar. Pueden estar tranquilos. Ya saben que muy difícilmente pueden tener una deficiencia de hierro en un animal relativamente bien tenido. Ahora, si se enfrentan a un animal demacrado con una parasitosis increíble, anemia marcada y una desnutrición generalizada a punto de ser caquéctico, bueno ese puede ser candidato para recibir hierro, como también vitamina B12 y acido fólico para crear nuevos glóbulos rojos…pero eso es harina de otro costal, porque ninguno de ustedes tienen ese tipo de animal !!