Por  A.M.G.

Con la sencillez de un verdadero campeón, sin estridencias, sin fanfarrias, tranquilo, pausado, satisfecho de la labor cumplida, volvió el ahora famoso mundialmente Torero, un potro negro chileno de pura raza, acarnerado, redondo, adornado, con profundo sello racial, que impactó al mundo ecuestre por pertenecer a una raza desconocida en Europa y más aun en el deporte del Reining.

 

Su belleza, su fuerza, su empuje, su pequeña talla, su presencia, impactaron a los miles de aficionados de todas las nacionalidades y a los 500 millones de personas que lo vieron actuar por trasmisiones en directo de TV.

Torero pasará a la historia por su proeza, de entre 80 competidores quedó 55, pero esos competidores eran los seleccionados de 25 países, por lo tanto son miles y miles de caballos los que trataron de estar en ese evento mundial, y Torero lo hizo.

Su sola presencia en Europa, lanzó nuestra raza a un nivel insospechado, muchos aficionados de todo el mundo ahora se preguntan y ¿quienes son esos caballos, de donde vienen, como nacieron, quien los cría?

Torero hizo el milagro y se merece un pedestal entre los grandes de nuestra raza, como Guante I, Cristal, Quebrado, Alcatraz, Hornero, Estribillo, Taco, él honró sus antepasados.

Partió a Europa como un desconocido, y volvió lleno de gloria y fama, para todos los de su estirpe.