El Movimiento a la Rienda es una de las disciplinas ecuestres más tradicionales de Chile, y muchos historiadores coinciden en que sus orígenes son anteriores a los del rodeo chileno moderno.
En los albores de la patria, cuando el caballo era una herramienta de trabajo fundamental en el campo, el adiestramiento y la docilidad del animal eran esenciales. La necesidad de dominar al caballo para las faenas agrícolas y ganaderas dio origen a las pruebas de rienda, donde el jinete demostraba la compenetración total con su cabalgadura.
Con el tiempo, estas demostraciones de destreza se formalizaron y estructuraron, dando paso a lo que hoy conocemos como Movimiento a la Rienda, una disciplina que evalúa la morfología, andares, entrada de patas, la troya, el volapié, las vueltas sobre parado y retroceder, entre otras pruebas.
El rodeo, por su parte, evolucionó como una competencia de aparta de ganado, donde la destreza del jinete y el caballo en la rienda ya estaban consolidadas como base fundamental. Así, podemos afirmar que primero nace la rienda, como necesidad y arte del campo, y posteriormente el rodeo se nutre de estos jinetes y caballos excepcionalmente arreglados.
