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Por A. M. G.

 Un caballo chileno de pura raza, el ideal es que sea de una altura sobre el metro cuarenta, de cabeza acarnerada o aguileña, pero nunca convexa; de costillas redondas y profundas, nunca cilíndrico; de pecho relativamente ancho, saliente como ganso; de cruz marcada, lomo corto y fuerte, no hundido; riñones firmes, grupa algo baja en su caída y la cola insertada baja, nunca su línea superior plana y cola alta; cuello más ancho en su base y mas liviano en la pega con la cabeza, nunca cuello al revés; orejas pequeñas, ojos detrás del perfil facial, ollares pequeños y hocico fino, quijadas proporcionales.

 

Cuartillas cortas, rodillas bajas y nudos secos y limpios, con algo de cerneja detrás del nudillo, nunca en la caña y tampoco pelados. Crines largos y ondulados o que caigan en forma de cadejos. En los machos tusa ancha. Cascos chicos, algo cerrados de atrás  y no extendidos.       

Las pegas o uniones entre paleta y cuello, y centro con nalga, (ijar) deben ser llenos sin hundimientos ni separados; el hombro no debe verse en punta y que el cuello se hunda en el pecho, la unión es suave en la raza.

Los aplomos correctos en manos y patas como se exige a todo caballo deportivo de cualquier raza. Las patas bien separadas hacen una cadencia al caminar que se llama contoneo, en que la cola se desplaza de lado a lado. La cabeza al caminar la debe mover avanzando antes que el cuerpo, moviéndola de adelante hacia atrás en forma perceptible, lo que se llama andar como paloma. Al galopar debe mantener la cola firme y metida o sumida entre las nalgas, un movimiento de cola jugando suelto en el potrero es natural; pero si galopa con cola alzada o levantada y curva arriba, no es de la raza.

Todas estas son características ideales, que como es lógico ningún caballo las cumple completas, sólo podemos apreciar en ellos algunas muy buenas y otras partes del cuerpo algo deficientes, en eso consiste la crianza dirigida.

Ahora viene el temperamento, mansedumbre, docilidad, resistencia, longevidad, rusticidad, memoria, sobre lo cual en Chile se trabaja desde hace 500 años, logrando en la actualidad que cualquier caballo inscrito sea apto para el rodeo. Ya casi no salen caballos malos o llenos de mañas, bien tratados en su amansa sirven para la rienda y el rodeo, por supuesto algunos mejores que otros, pero todos útiles y hábiles.

Cuando se empezaron a exportar ejemplares machos y hembras de 1970 en adelante, en forma más importante a Argentina y Brasil, los ejemplares chilenos ya tenían 450 años de selección, por lo que a ellos les fue mas fácil y con resultados inmediatos, mejorar sus crianzas y lograr el éxito actual envidiable que poseen, en sus criollos, en cuanto a lo deportivo y morfológico. Llámese  Exposiciones, Paleteadas, Freno de Oro, Rodeo, Pruebas de Campo, Movimiento en Riendas.

Al Hornero del 1977 es adelante, le pusieron yeguas de 1.47 mt. al 1.50 mt. de alzada, logrando ejemplares mas altos que los nuestros desde la primera generación.

Si  comparamos fotos antiguas de caballos argentinos, brasileros, de los años 1920 al 1950, podemos apreciar que los cambios en ellos son abismantes, no se parecen en nada a los actuales.

Curiosamente y cuya razón desconozco, algunos de los padrillos uruguayos antiguos puros, se parecían al tipo que producía la familia Guante, acarnerados, redondos, cortos. Sin duda, el mismo ancestro español-berberisco.

El rodeo chileno es un laboratorio natural-deportivo no igualado en el extranjero para probar y mantener una raza caballar. Valentía, docilidad, resistencia, memoria, buena boca, agilidad, decisión, fuerza, potencia, en fin un sinnúmero de cosas que hacen un buen caballo de vacas. Pero ahora viene un problema, la gran deficiencia morfológica que se produce en algunos ejemplares nuestros que a veces son los más destacados, en cuanto a su estructura, lo que el rodeo no mide y nunca lo ha hecho, sólo la calidad vaquera. A fines del 1960 se introdujo el Sello Racial (características zoológicas) como premio; fue un descomunal avance para la época, costó mucho convencer a los huasos de su aporte a la raza, pero pasados los años ya a estas alturas es absolutamente insuficiente.

Está a la vista que vamos quedando atrás en cuanto a morfología en relación a los criollos de Brasil, es apreciable por cualquier chileno que asiste a sus competencias.

Ofrezco a Uds. para su propio análisis un conjunto de medidas de caballos de todas las épocas, ordenados por familia y con el año de su nacimiento.

 

Potros famosos de la raza chilena

Caldeado (1838) 1.47 mt;  Bayo León (1858) 1.47 mt;  Azogue (1899) 1.48 mt; Angamos (1876) 1.42 mt; Brujo (1926) 1.44 mt; Volador (1923) 1.39 mt; Astil (1930) 1.43 mt; Alicanto (1908) 1.42 mt; Alfil II (1889) 1.43  mt; Tacho (1920) 1.44 mt; Angamos II (1915) 1.47 mt;  Azahar (1913) 1.48 mt;  Damasco (1918) 1.47  mt; Bacalao (1937) 1.44   mt;  Rotoso (1965)1.42.5 mt.

Leguleyo (1952) 1.43   mt;. Molinete (1946) 1.44 mt; Coirón III (1944) 1.43.5  mt;  Jabalí (1928) 1.47 mt;  Mirador (1941) 1.42   mt; Brujo  II (1947) 1.46  mt; Apir  II (1948) 1.43.5  mt;  Achaque (1948) 1.41 mt. Relincho (1947) 1.44.5 mt;  Zanjón 2 (1941) 1.46  mt;  Báculo (1943) 1.42.5  mt;  Relicario (1954) 1.43   mt; Guante II (1880) 1.46 mt;  Cristal (1903) 1.41 m;  Enchufe (1921) 1.42.5 mt;  Quebrado (1919) 1.38  mt; Huilque (1919) 1.47  mt.

Rigor (1948) 1.46 mt; Granerino (1944) 1.42.5 mt;  Mapuche (1951) 1.44.5  mt;  Filtro 1.43.5   mt; Longaviano (1934) 1.40 mt; Guaraní (1936)  1.41 mt; Comunista (1931) 1.41.5 mt;  Río Negro (1984) 1.41.mt; Estribillo (1967) 1.41 mt;  Taco (1960) 1.37.5 mt; Bellaco (1988) 1.42 mt.

Bronce (Nº 1 del stud book) 1.47  mt;  El Guaco (1890) 1.45 mt;  Chamal (1922)1.44  mt;  Parcelero (1953) 1.44.5 mt. Cantinflas (1944) 1.43   mt; Junco (1951) 1.44 mt; Africano (1898) 1.45  mt;  Alcatraz (1911) 1.42 mt; Andrajo (1942) 1.43.5 mt;  Roncador (1956) 1.42 mt; Gacho (1905)1.44 mt; Retinto (1911) 1.44 mt.

Se puede verificar la gran variedad de alturas, pero los jefes de familia Angamos, Guante I, Alcatraz cuya sangre es protagonista actual, miden 1.42 mt. Los caballos cuevanos antiguos eran más altos de 1.47 mt. de promedio, también el Gacho, Retinto, Guaco eran de al menos 1.44 mt., pero sus progenies directas fueron desapareciendo y hoy día priman muy lejos los Guante I y Angamos.

Angamos era un caballo largo y muy armonioso, aguileño, dócil y de una marcha fantástica, produjo un avance maravilloso en la raza. Guante I era más tosco, acarnerado, mas rústico, menos refinado, mal aplomado, pero de unas condiciones de rienda y vaqueras inigualables. Alcatraz, otro fenómeno, quizás el más feo, pero no menos chileno. Cristal I, hijo de Guante II, era largo, adornado, de condiciones fenomenales de rienda y rodeo, de cabeza larga y acarnerada; su abuela paterna se le llamba la cabezona y era cuevaza. Sin duda, la familia del Estribillo heredó el largo de su cuerpo y cabeza alargada. 

La tarea del siglo XXI de los criadores de caballos chilenos, es entregar un tipo de caballo más uniforme en altura, teniendo como base 1.40 mt., pero también de conformación morfológica correcta y de gran sello racial, y eso se logra nada mas que con reproductores apropiados y muy buena crianza, ordenados bajo las directrices de la Federación de Criadores.

El país tiene todo eso, sólo falta echarlo a andar en forma ordenada y masiva, y dedicarle el tiempo y esfuerzos que tan titánica tarea amerita. Para un futuro próximo existen ya criadores y  profesionales del ramo, jóvenes y de gran mérito demostrado, para acometer esta hermosa tarea.  No podemos terminar el siglo XXI siendo los últimos de la FICCC.

Adjunto foto del Enchufe Nº 2528 ganador de Exposiciones en la Quinta Normal de Santiago los años 1924-1926-1935 y Exposición de Concepción en 1927-1928, siendo considerado uno de los ejemplares más completos que ha producido la raza. Según don Alberto Araya Gómez, criador y jurado internacional,  Enchufe era un potro inganable en presentación a la mano. Unía alzada, prestancia, distinción,  conformación, movimientos. También la foto de la yegua Vadiadora, su hija, campeona en 1936-1937, una de los más lindos ejemplares de la raza.