Retomando nuestra propia identidad

por Arturo Montory G.

Es aceptado por todo los hipólogos y entendidos que la única parte del cuerpo de un caballo en que no actúa la gimnastica funcional ni el medio actuante es la forma de su cabeza, lo demás se adapta, la cabeza jamás.

El perfil craneano “acarnerado” del caballo de Pura Raza Chilena:

Adjuntamos Foto del año 1875 de Guante I y foto del año 2015 de Gotiado, que obtuvo Premio Mejor Cabeza en Exposición Nacional 2015.

Generaciones hasta llegar a la actualidad:

GuanteI-GuanteII-Cristal-Quebrado-Comunista-Rigor-Ensueño-Zapateado-Guachaca-Gotiado= 10 generaciones.

Han pasado 148 años desde el Fundador de Familia Guante I, nacido en 1867 y se mantiene el mismo rasgo racial del perfil convexo o “acarnerado”, como la cabeza típica de la Raza Pura Chilena.

En esta ocasión me referiré al Logo de la Federación de Criadores.

La cabeza típica acarnerada esta fielmente reflejada en la estatuilla del caballo chileno actual, que regalan a los propietarios de los Campeones de Exposiciones y en muchos rodeos, pero el Logo oficial no refleja para nada esa realidad.

En 1962 cuando nació la Federación del Rodeo Chileno, la Asociación de Criadores de Caballares empezó a marchar en forma independiente y junto con ello le empezaron a dar el carácter que correspondía a su mandato.

Bajo la presidencia de Fernando Hurtado Echenique, y la trascendente labor administrativa de Raúl Pavez Romero, uno de los propietarios de Las Camelias y la descendencia del Quebrado, siempre muy preocupado del sello racial del caballo chileno.

Se formo un equipo estudioso integrado por Ramón Cardemil, Hernán Anguita, Jorge Lasserre los que fueron creando y entregando aportes a dicha consolidación administrativa, época del rodeo de Palermo.

En 1964 en el Anuario Hernán Anguita G. publica el famoso artículo “El sello de nuestro caballo “acampao” lo anticipó Pincel de Velázquez”, el cual convenció a todos de dar una identidad pública a través del Anuario al caballo chileno y con Jorge Lasserre se avocaron a buscar una figura que lo representara.

Acordaron en diversas reuniones que el potro indicado para ello era Las Camelias Empeñoso ganador de la Exposición de Quinta Normal de 1954 y a la fecha de propiedad de La Mañana y Nilahue.

Y teniendo como base dicha cabeza y dirigido por la Comisión el dibujante y pintor Ricardo Jiménez que vivía en Peñaflor, logró el detalle final de este precioso dibujo aun no superado.

Tuve la suerte de acompañar a algunos miembros de la Comisión a ver en acción al pintor.

Ya terminada, fue aprobada por el Directorio y pasó a formar parte de la portada del Anuario y Logo Oficial de los criadores.

Hubo criadores, que les hubiese gustado que el moño del potro llegara más abajo aun, pero se dio la explicación que se habría tapado el perfil facial.

Como adorno adicional el dibujo de las riendas y el freno es genial.

Esas riendas están en exhibición en el Museo de la Chilenidad.

Este logo duró de 1965 hasta 1995, o sea 30 años, y aparece por última vez en dicho anuario siendo presidente del directorio de la ya Federación de Criadores de Caballo Chilenos, Agustín Edwards E., Vice Luis Iván Muñoz R., Tesorero Luis Barros E., Secretario, Benjamín García Huidobro M.

En el año 1996 bajo este mismo directorio, por razones que desconozco, se cambia el logo por una foto, que adjunto y de nuevo en 2001 se vuelve a cambiar por un dibujo.

En mi opinión los logos que siguieron no representan para nada la cabeza del caballo chileno en su pureza, y solo han servido para confundir a los criadores porque como demostramos la cabeza no ha cambiado en 150 años y la que se premia en la exposiciones como Mejor Cabeza es la que se asemeja íntegramente al logo original y está a la vista de todos.

Debemos borrar todo vestigio de ambigüedad.

Una demostración más es que la mayoría de los logos que circulan en el mundo del rodeo adheridos a vehículos y vidrios es el logo original porque todos entienden que ese es el verdadero caballo chileno.

Recién Chile entero votó una vez más por los Registros Cerrados y la continuación con la crianza pura del caballo chileno, por lo tanto no tenemos ataduras ni compromisos en mostrar la verdadera cara de nuestro querido caballo, minimizada quizás por presiones externas en cada época.

Para que se vuelva al logo original, algunas de las asociaciones de criadores deben presentar dicha moción al Consejo General y ahí ser aprobada.

Cada uno juzgue si lo considera necesario, para mí la identidad parte por ahí, porque el Anuario es el reflejo escrito de la Federación.      

Nota: En los últimos Anuarios no viene mencionado el premio Mejor Cabeza de cada exposición, ni tampoco foto del ganador, error que se debe corregir.   

Consulté al Jefe de Jurados, José Luis Pinochet y me dijo que es obligación en cada exposición otorgar dicho premio, desde el momento que haya caballos premiados, y se elegirá al más cercano al estándar de la raza