por A.M.G.

La crianza empezó hace 500 años y el rodeo alrededor de 150 años, sin el rodeo los caballos no tendrían razón de existir por cuanto su uso en el campo moderno no es necesario, sólo el deporte los mantuvo vigentes, y los criadores fueron adecuando su crianza hacia el ejemplar deportivo, tema en boga desde más de 40 años, no es nada nuevo, muy apasionante y que es necesario ponerse de acuerdo y enmendar rumbos.


La gran discusión empezó en los años 1930 cuando el potro "Aculeo" Quebrado fue descubierto como un tremendo reproductor de caballos vaqueros y con gran sello racial, sus hijos empezaron a destacar en los rodeos produciendo una "revolución" funcional en la raza.
Eran "acarnerados", de gran centro, costilludos, de poca cruz pero muy bien unidos o pegados, piernas muy fuertes y musculadas, pesados de cabeza y cuello demasiado profundo, tusas anchas, muy adornados, excelentes de montura, acodados de patas, rodillas bajas y regulares de huesos, pero nudillos muy secos. Como caballos de rodeos excepcionales, valientes, corredores, facilidad de aprendizaje, durables, resistentes los golpes, insuperables en su época.
La mayoría de los grandes criaderos reprodujeron hijos suyos, pero no todos, porque era considerado un potro feo, tosco, demasiado "criollo", muchas personas preferían los caballos más distinguidos, armoniosos, elegantes y de más altura, Quebrado medía 1.39 mt. de alzada, considerado chico.
Siempre se mantuvo vigente la sangre Angamos, Africano, Gacho y Alcatraz, siendo los dos primeros proveedores de los campeones de la exposiciones, los que lamentablemente no mostraban tanta calidad en el rodeo, lo que a la larga hizo que la sangre del Quebrado se impusiera porque el éxito del rodeo primó sobre la belleza del caballo chileno y nos descuidamos en demasía. El Quebrado aportó raza y calidad vaquera pero no tanta belleza estética. Eso podemos verlo en las Exposiciones de Quinta Normal y FISA de aquellos años.
Luego en los años 1970 aparece "Casas de Polpaico" Estribillo, y se produce una nueva "revolución" funcional en el rodeo, de todos conocida, casi ningún caballo exitoso no posee su sangre, también aportó raza y sello racial, pero también defectos heredados de su antepasado Cristal I, como es la cabeza "acarnerada" pero demasiado larga, y su tronco en exceso largo y cilíndrico, en la mayoría de sus descendientes, lo que también heredó de su madre Reserva, campeona de exposiciones pero de muy poco centro.
Esta característica generó grandes discusiones entre los aficionados y criadores de la época, que otorgaban el beneficio de la velocidad de los Estribillo a su poco centro, en contraparte de otras líneas del Quebrado de gran centro, lo que aparecían como más lentos de desplazamientos.
En los inicios de la raza ya identificada por familias caballares, por los años 1840 en adelante, El Caldeado de don Pedro de las Cuevas producía los campeones de "carreras a la chilena", aún no existía el rodeo, y en 1880 en adelante con el Guante I y el Angamos comenzó a desarrollarse la raza completa.
El Guante I potro "fundador de familia", entregó los mejores caballos vaqueros y de sello racial de la época, acarnerados, pero algo toscos y de piel gruesa, malos aplomos, lo que trasmitió a sus descendientes, de él vienen Cristal I, Quebrado y Estribillo.
A su vez Angamos I produjo un avance y revolución en la raza en cuanto a morfología, elegancia, esbeltez, andaduras, sello, buenos bajos, largo de centro y piernas desarrolladas, muy buenos aplomos, los grandes campeones de exposiciones de la época eran de su familia.
Pero en cuanto al rodeo su éxito fue ampliamente superado por los Guantes. El jefe de raza Hornero que logró ese título en Brasil, produjo la gran "revolución funcional" en dicho país y es de familia Angamos. Curiosamente al revés de lo que pasó en Chile.

Hace poco tiempo atrás aparecen como padrillos "Santa Elba" Señuelo y Comediante como destacados reproductores hijos de Taco y Esquinazo.
Vamos a la crianza actual en Chile
Recién fue ganadora nacional de exposiciones "Santa Isabel" Dulzura, reconocida por todos como una yegua excepcional, completa, hermosa y de gran sello racial, se espera que además sea muy buena de vacas, y llegó a este mundo mediante trasplante de embrión, así de simple.
Para mejorar rápido la raza debiéramos tener a lo menos 50 madres de la calidad de Dulzura y avanzamos 100 años de un viaje, gracias a la tecnología.
Ahora es campeona de Chile de Rodeo en 2014.
Para mejorar la raza en cuanto a alzada y morfología, debemos partir por los reproductores, no se necesita ser brujo para adivinarlo, pero nos encontramos con el gran escollo que lo que se reproduce es el animal mejor de vacas, solo ese, y como cambiar la mentalidad los criadores y aficionados no es fácil.
Años atrás se hizo remates después de las exposiciones con sus ejemplares y fue un sonado fracaso, porque la gente compra "lo que ataja".
Los criadores tienen la palabra en cuanto a seleccionar sus reproductores, los corredores adiestran lo que les entregan, no les importa si es bonito o feo, lo que vale es que ataje.
Pienso que los rodeos Para Criadores deben dar el ejemplo, autorizando a participar solo ejemplares de morfología correcta, evaluada por un jurado de exposiciones, los que no pasen ese cedazo quedan fuera, así de simple, si ellos no dan el ejemplo, cómo exigimos a los demás.
No veo el aporte a la raza de un rodeo de criadores que corren sus propietarios, en sus propios productos, en familia lo pasan muy bien, pero sus caballos de morfología son decepcionantes.
La inscripción de reproductores debe ser más estricta, una cosa son caballos para correr, pero otra es desarrollar la raza en forma armónica y funcional.
Una característica racial es su lento desarrollo físico, algunos a los cinco años recién están completamente formados, por lo tanto es muy peligroso poner trabas para inscribir a los dos años de un caballo.
La selección en Brasil partió con Hornero que media 1.40 mt. de alzada, su padre Arrebol media 1.33 mts. y se cruzaron con yeguas de 1.45 a 1.50 de alzada, por lo tanto obtener ejemplares de 1.42 mts. y más no les fue difícil, situación muy distinta a la nuestra.
Los ejemplares que nacen en Brasil de padre y madre chilenos no tienen distinta alzada los nacidos en Chile.
Solo favoreciendo de alguna manera los ejemplares correctos de morfología en el rodeo, las personas optarán por reproducir dichos ejemplares, con reglamento e imposiciones no se lograría absolutamente nada.
Quizás sería más útil y mejorador, que se revisen los caballos a los 5 años y que en ese momento se autorice su reproducción, los que no "saltan ese escollo" podrán correr en rodeos pero sus crías no serán inscritas en los registros.