Por A.M.G.

Un potro Jefe de Raza marca una época y la historia de una raza caballar en cualquier lugar, sus bondades de tipo, morfología, sello racial, aptitudes atléticas, fijación de sus genes, poder de liga, establecen un progreso evidente entre los individuos de su descendencia.

 

Es trascendente en sus hijos, nietos y bisnietos, hasta ellos alcanza su sello y aptitudes, sea por línea paterna o materna, por donde llegue su sangre produce una mejora.

En nuestra raza caballar chilena han existido sólo cuatro ejemplares con dichas condiciones, Alcatraz, Quebrado, Hornero, Taco y Estribillo.

Alcatraz Nº 941, nacido en 1911, se le inscribieron 61 hijos, siendo su mayor éxito en el criadero Curiche de Estanislao Anguita A. Era un potro barroso con una mancha blanca en la guata, de 1.42 mt. De alzada, muy fuerte de centro y piernas, de una resistencia física al trabajo impresionante, gran marchador, incansable, muy bueno de rodeo y excelente de riendas, de mucha rusticidad y fortaleza.

Traspasó su color barroso y manchas, además de sus grandes bondades vaqueras y de riendas. En la actualidad a casi 100 años de su nacimiento aún se puede apreciar su huella, en destacados caballos vaqueros de estos tiempos entre los cuales podemos mencionar al Esquinazo (a través de su madre), Comediante -gran reproductor en Brasil- Cancionero, Escorpión (a través de su madre), Tamarugo, Ñipán (por su madre) que reciben su sangre generosa.

Quebrado Nº 2431 nacido en 1919 dejó 108 hijos, es el padrillo de mayor influencia actual, que se reprodujo en el criadero Las Camelias de Darío Pavez, era un potro mulato coipo, de 1.39 mt. de alzada, acarnerado, orejas muy chicas, tusa ancha, muy adornado, gran centro y preciosas piernas, de rodeo extraordinario, muy marchador, gran tranco, buena boca, obediente y muy manso.

Hijos directos suyos son Refuerzo, Comunista, Guaraní, Picurrio, Estafador, Prestigio, Pichanguero, Traguito, Quillaycillo B, entre los más destacados.

Los cuatro primeros destacan en las estadísticas de abuelos y bisabuelos en la actualidad.

El 90% de los caballos campeones actuales desciende de él.

Taco Nº 37039 nacido en 1960, dejó 154 hijos, se reprodujo en el criadero Santa Elba de Ramón Cardemil M. y Ñilque de Sergio Eplle D. Fue un potro mulato oscuro, precioso, bajo de 1.38 mt. de alzada, muy bien unido, buenos huesos, centro de costillas muy arqueadas, adornado de crines absolutamente ondulados y abundantes, de moño corto pero ancho, caballo rápido, de mucha velocidad, puesto, buena boca, dócil y muy manso.

Entre sus descendientes más destacados está el Bellaco campeón de Chile, el Talento campeón de Chile, Malulo campeón de Chile, Señuelo gran reproductor en Brasil y muchos más.  

Estribillo Nº 48309 nacido en 1967 dejó 186 hijos, potro mulato de muy buen tipo chileno, cabeza larga y acarnerada en la nariz, buen moño, arqueado de costillas pero algo cilíndrico, muy buenas piernas, de gran temperamento, rápido, de mucho desplazamiento, extraordinario de rodeo.

Se reprodujo en criadero La Amanecida de Alberto Shwalm y Santa Isabel de Agustín Edwards, fue Campeón de Chile en dos ocasiones, ha entregado hijos, nietos y bisnietos de calidad por montones entre los cuales destacan Reservado campeón de Chile, Estribillo II campeón de Chile, Esquinazo campeón de Chile, Escorpión campeón de Chile, Estruendo campeón de Chile, Pretal campeón de Chile, Canteado Campeón de Chile.

Hornero Nº 54513 nacido en 1971, dejó 22 hijos en Chile. Criado en La Invernada de Alberto Araya G. fue un potro rosillo, nació colorado y fue cambiando a casi blanco, de muy buen tipo chileno, que ha sido sensación en la reproducción en Brasil y tiene el número 1 en el Registro de Méritos de reproductores en ese país. Sus hijos y nietos han resultado muchas veces ganadores del Freno de Oro.

La garantía de un Jefe de Raza es que “hace un criadero”, todos los anteriormente nombrados luego de fallecer su potro estrella, les ha costado mantenerse en un primer plano una vez ya desaparecidos los hijos del jefe de raza, porque su sangre ya se ha extendido en todas direcciones y muchas más criadores disponen de sus hijos y nietos que entran a la competencia.

Todos los potros nombrados ya han fallecido, y un nuevo Jefe de Raza aún no se vislumbra, pero aparecen cada cierto tiempo, encontrarlos es lo difícil.

Es característico de ellos primero su sello racial, sus aptitudes deportivas en riendas, rodeo, marcha, mansedumbre, valentía, docilidad, facilidad de aprendizaje, son caballos de mucha memoria, aprenden rápido, no aceptan el castigo de las espuelas, un tremendo temperamento, poco resabiosos, durables en el tiempo y poco enfermizos. 

Un caballo de estas cualidades da hijos de calidad desde un principio, las primeras crías ya salen buenas, no hay que esperarlos, aceptan competir con éxito y reproducirse al mismo tiempo, todas estas condiciones encasilladas dentro una gran madre.