Por A.M.G. 

El Reglamento de Corridas de Vacas y Movimiento  a la Rienda  dice en su Artículo  4º: "Se entenderá por atajada correcta la efectuada por el caballo cruzado y pegado, el animal rematado dentro de las banderas y finalmente entregado".

"Se entenderá por remate el apretón que deberá darse al novillo contra las quinchas en un punto bien definido de su tronco. Hay remate cuando en caballo detiene al novillo".

 

"La violencia del remate no es exigencia  reglamentaria, por lo tanto hay que computar las atajadas aunque estas no sean violentas".

"Se estima caballo cruzado aquel que va en la correcta postura después de la "línea de postura", hasta la atajada, es decir, tiene  que ir por lo menos con un pecho puesto, su cabeza sobre el novillo y su costilla separada de él, dentro de las bandera el caballo debe rematar con los dos  pechos".

Castigos mayores, no se computa la atajada si la hay y además son dos puntos malos: h) Animal suelto en al atajada:

"Se considera únicamente que el animal está suelto en la atajada cuando el caballo pierde contacto hacia atrás del novillo".

Vamos al tranquito y por partes:

a) El concepto de "atajada" que me quedó muy claro hace muchos años atrás escuchando en largas tertulias a los creadores del moderno reglamento, hablo de Jorge Lasserre, Hernán Anguita, José Manuel Aguirre, Ricardo Ibáñez, Ramón Cardemil Moraga. Todos ellos admiradores de los grandes "arregladores" y "jinetes" de épocas anteriores y vigentes a su tiempo, como Segundo Zúñiga, Alberto Marmolejo, Rodolfo Urbina, Julio de la Fuente, "Chuma" Celis, Segundo Araya, Remigio Cortés, Jesús Regalado Bustamante, Manuel Bustamante, y algunos otros, que se distinguían por correr en la postura correcta y por el exquisito "arreglo" de sus caballos, los cuales todos los movían en riendas además de correr la vaca, muy habitual antes.

En los años 1960 en adelante y época donde se escribió el actual reglamento comenzaba el apogeo de Ruperto Valderrama, ya admirado por todos, y Ramón Cardemil impuso el actuar con caballos muy bien trabajados y corriendo de adelante hacia atrás la típica escuela curicana, que obligaba a tener caballos de excelente boca, o sea, estos próceres definieron como atajada, "el detener el novillo y además entregar el novillo con el caballo dominado y sin jamás perder contacto con el animal hasta volverlo hacia atrás por dentro y que lo tome  el compañero", es decir, transformar en un arte de cada atajada y una demostración de gran rienda del caballo corralero, lo que implica poca violencia, suavidad y control absoluto, en otras palabras el jinete manda, no al revés.

Esto del detener al novillo lo hemos tratado varias veces pero ahora es otra la inquietud y se refiere al tema del "animal suelto en la atajada", como arriba lo menciona el reglamento vigente.

Veo muy seguido y hace muchos años que debido a la violencia imperante montones de caballos atajan y luego del golpe violentísimo sobrepasan al novillo "por arriba", y quedan con las manos en las tablas y sobre el lomo del animal, sin control ninguno de su boca de parte del jinete, y el novillo queda abajo absolutamente suelto porque ni caballo ni su jinete lo está controlando, y se computa esa atajada, apegado al reglamento actual.

Según  los conceptos de los antiguos, esa no es atajada porque no está terminada la faena completa, se perdió contacto directo y no se entrega como debe ser, para mí y ellos esto constituiría  "animal suelto" por la pérdida de control, recordando que el rodeo es la faena de campo que permite en dominio del animal gracias al "arreglo del caballo chileno".

b) Otro motivo más para no reconocer la base del correr la vaca que es el "arreglo a la rienda" del caballo vaquero, porque en el caso mencionado la buena boca da lo mismo, porque un caballo sin boca es rey, y gana y gana.

c) En resumen, exigencia de postura exagerada en la primera carrera, no reconocer el solo detener al animal, y premiar la atajada "sobrepasado el caballo hacia arriba", constituye en la práctica en el "entierro de la rienda chilena" y su uso práctico, porque su incentivo es casi nulo, para que tanto trabajo de rienda en un caballo si no se premia ello, da lo mismo correr sin boca en los montados.

d) Me apena enormemente y es prueba de lo afirmado en este artículo, el resultado parcial de la encuesta vigente en este portal en que el gusto de los votantes por el Movimiento a la Rienda es bajísimo, increíble, pero una triste realidad.  Esta encuesta efectuada 50 años atrás, arrasaría la Rienda, sin desconocer en absoluto lo que significa la Morfología, pero el rodeo necesita rienda y no se valoriza, al contrario cada día muere más lentamente.

Para que tanto proyecto si no se echan a caminar, "un camino de 1.000 leguas, comienza con el primer paso" proverbio chino.