Por A. M. G.

Por los años 1936 y en adelante hasta 1954, un representante de los Criadores de Caballos Criollos de Cuba integró desde sus inicios, la Reunión Interamericana de Criadores de Caballos  de América, todos con origen común español, y que integraron Argentina, Brasil, Chile, Cuba, Uruguay, para buscar una integración en la crianza, homologar morfología, afianzar la rienda, y mejorar las características propias las crianzas de cada país integrante, lo que años después redundó en FICCC.   

 

Interés especial de los delegados cubanos de la época, era el desarrollo vaquero de sus caballos y activar aún más la facilidad para el Movimiento  la Rienda.

La historia sigue su curso y en enero del 2013 se efectúa en Santiago de Chile la reunión Celac-UE, que reúne una gran cantidad de Presidentes de países, entre ellos al de Cuba, Argentina, Brasil, Uruguay, y juntos presencian y aplauden una maravillosa exhibición de tradiciones chilenas de huasos montados en caballos chilenos de pura raza, que pertenecen a la Escuadra Ecuestre Palmas de Peñaflor.

Nadie puede desconocer que el caballo chileno ha sido un embajador trascendente en  nuestra relación con Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay  y perfectamente, en un futuro próximo  una pareja de ejemplares de Caballos Chilenos de Pura Raza, regalados al pueblo de Cuba por los Criadores Chilenos, sean la llave que abra una puerta inaccesible por décadas.

El caballo ha sido por siglos un regalo insuperado por la diplomacia internacional, entre reyes y gobiernos, existen muchísimos casos que así lo avalan, como el caso del tordillo que llevaban de regalo del Rey de Marruecos  aun reino español y que se enfermó y lo abandonaron,  y luego derivó en la base de los famosos “Guzmanes y Valenzuelas”. 

El viaje de huasos y sus caballos chilenos a Palermo en 1962, a Salamanca en 1982, en 2012 a España e Inglaterra, serán hitos aun no superados y de un aprecio y recuerdo imborrable para los que tuvieron la suerte de asistir a dichas exhibiciones.

Un caballo de pura raza de un país es tradición, belleza, armonía, cultura, aprecio, en entregar parte de sí mismo a otra persona estimada o grupos de personas,  quiere a través de él expresar sus sentimientos y por supuesto que el que lo recibe lo disfrute tanto como sus antiguos propietarios.

El potro chileno Idahue Oropel regalado por el Presidente de Chile don Jorge Alessandri al Presidente Joao Goulart de Brasil, fue a servir a una estancia en Rio Grande do Sul, y fue  donde conoció sus crías el gran criollista riograndense Flavio Bastos Tellechea y de ahí germinó la idea de llevar caballos chilenos a Uruguaiana.

Revivir esta Agrupación quizás sea una buena forma de integración en la actualidad, que reúna caballos criollos y chilenos.        

El acierto fotográfico del profesional Jorge “Flash” Reyes, ahorra comentarios.