Un gran proyecto para criadores y el caballo chileno.

Por Arturo Montory G.

 

En sus inicios en la capital del país, Santiago, contiguo a la Estación Central por motivo que allí concluían todos los envíos agrícola y animales se efectuaba la Exposición Anual de Animales, por esa razón la calle lateral aún conserva dicho nombre. 

Años después se estableció y adecuó un gran y cómodo recinto como lo fue la Quinta Normal, donde concurrían de todo el país agricultores y criadores con ganados vacunos, lanares, cerdos y por supuesto Caballos de Pura Sangre Chilenos.  En 1961 finalizo la exhibición agrícola en este recinto porque fue construido con edificios, aún se conservan los museos, por lo cual la exposición se trasladó a FISA que también llego a su fin años después, y la capital quedo sin recinto.

 

La Quinta Normal y FISA fueron causantes de un inmenso desarrollo del caballo chileno, de encuentro anual de criadores de todo el país, logar éxitos con sus ejemplares en estos recintos fue histórico, la mayoría de las fotos de caballos chilenos antiguos son obtenidos en estos recintos, desde antes del 1900, fueron un polo inigualable de encuentro entre el campo y los santiaguinos, fue lugar de reunión anual de socios de la SNA y de criadores de todas las razas de vacunos y otros, incluyendo los del caballo chileno.

Se efectuaban masivos juegos huasos con 120 jinetes en la pista central, una fiesta agrícola inigualable.

A la FISA llegaban entre 250 y 300 caballos a las exposiciones, para luego efectuar los remates de criaderos más importantes del año.

Su término afectó en imagen y avance a nuestro caballo, quedó reducido a solamente exhibiciones en provincia con un público mucho menor, menos prensa, en resumen, menor importancia nacional.

Por otro lado, el caballo criollo argentino ha tenido dispuesto en el centro de Buenos Aires, desde las mismas épocas ancestrales al precioso recinto de Palermo como Catedral de su exhibición, en morfología y función, lo que se mantiene inalterable hasta la actualidad.  Este recinto efectúa varios eventos de criollos durante el año muy exitosos y al que llegan visitas de todas partes del mundo y sin duda ha sido crucial en la difusión de su caballo y de las tradiciones gauchas.

En Uruguay en su capital, Montevideo, disponen los criollistas y agricultores del hermoso recinto de Prado, de tanta elegancia y trayectoria histórica como Palermo, con similar efecto positivo en la difusión de sus criollos y tradiciones del campo uruguayo. Es maravilloso revisar los anuarios antiguos y observar las fotos de sus caballos delante de las mismas construcciones que aún sobreviven exactas, y también allí se tejió su historia.

En Brasil en Rio Grande Do Sul, cuna del “cavalo criollo” y de los gaúchos, a principios de 1900 efectuaban sus exposiciones en la ciudad de Bagé, pero a partir de los años 1980 empezaron a usar en Esteio, durante la Expointer, exposición agrícola ganadera de nivel mundial, y en ella construyeron instalaciones especiales para el desarrollo de actividades con su cavalo crioulo, y ello ha significado un despegue increíble de su raza, y con una difusión mundial.  Llegan más de 500 caballos cada año, tanto a morfología como al freno de oro, rienda, paleteadas, lazo.  

En Chile tenemos exposiciones importantes en regiones, pero jamás tendrán la difusión y el público masivo que aporta Santiago por tener el 60% de la población total del país.

La Federación de Criadores haciendo suyas estas inquietudes nacionales a partir de algo más de 20 años atrás, en conjunto con Municipalidad de Vitacura y Las Condes dio vida a la exitosa Semana de la Chilenidad, a la que se agregó la Municipalidad de La Reina, que ha sido por estos años la gran impulsora de las tradiciones del campo chileno.

Se trasladó a parque Padre Hurtado en La Reina, donde se efectúa cada año.

Por ser un parque público las instalaciones para el evento son solo temporales, lo que no permite una continuidad temática por el resto del año.

Sería una bonita nueva etapa de la Federación proyectar a mediano o largo plazo, un recinto propio cercano a Santiago, que disponga de instalaciones para mostrar el caballo chileno en su morfología y función en forma permanente y estable, rememorando a las antiguas instalaciones.