De viaje a caballo por la Patagonia

Por Gastón May B.

 

Tuve la suerte de pasar Pascua y Año Nuevo en la Región de Aysén con toda mi familia, lo particular de este viaje es que fue “de a caballo”, preparado con mucha anticipación gracias a mi hija María Jesús que vive en la zona.

Nos maravillamos con lo que se ha denominado LA RUTA DE LOS PARQUES, algo de infinitas proyecciones para el turismo basado en la mantención de flora y fauna natural en un área de una belleza y magnitud sobrecogedoras, que se suceden desde Puerto Montt hasta Tierra del Fuego, seguro el más ambicioso proyecto de conservación jamás imaginado.

 

Este viaje se desarrolló en la reserva JEINIMENI, vecina a la Hacienda Chacabuco próxima a ser entregado como parque Nacional al Estado. JEINIMENI es un cordón montañoso con ríos y ventisqueros situada al sur

del lago General Carrera.

Para mí lo realmente sorprendente fueron los CABALLOS PATAGONES, claramente distintos al CABALLO CHILENO, de definidas características de resistencia, fuerza, docilidad y de una gran alzada.

En todos los días de viaje jamás un caballo se espantó, rehusó a cruzar un rio torrentoso, ninguno bajo de peso ni termino con heridas al pasar múltiples veces por los campos de bosques con sus grandes árboles de LENGA quemados y caídos los que se deben sortear en forma permanente.

La logística de esta travesía es mérito de PASCUAL DIAZ, gaucho oriundo criador de caballos PATAGONES desde su infancia, relataba que esta raza se construye por caballos PILCHEROS que debían cargar 300 kilos de lana, madera y provisiones, pasando por ríos y servir para los más  diversos usos durante todo el año.

Así se forma una raza, dado la homogeneidad de sus miembros estimo sería razonable catalogarla como RAZA, otorgando el reconocimiento que merece y que hoy podría ser un valor agregado al destape turístico de una zona terminal y geográficamente definida, paralela a los Campos de Hielo Norte.

Algo similar ya se logró con el CABALLO CHILOTE hace unos años.

 

Saludos, GASTON MAY.