La Escuela Ecuestre de Barnechea.

Por Gastón May B.

 

Creo muy interesante lo que se forjo en la Escuela Ecuestre Chilena de Lo Barnechea, cuyo nombre nunca memorice correctamente. Partimos con Alejandro Loaiza que tenía un gran carisma para los niños y  jóvenes que asistían. Su pérdida fue inmensamente lamentada por padres y alumnos.

Calculo que de esto hacen unos 14 años más menos.

Trabajábamos con un lote de caballos regalados, entre ellos estaba el hijo del Estribillo “Es Tan Bueno” y un hijo del Fichero llamado Fueguino.

 

Posteriormente llego José Manuel Rey, en esa época yo ya acompañaba como alumno a mi hijo Andrés May que entablo una gran amistad y admiración por José Manuel que siempre subyacentemente se estaba preparando para la Rienda, montaba por esos años un potro barroso de su propiedad hijo del Albertio llamado Ritual. Fue en una conversación con José Manuel la que posteriormente me llevo a buscar al Albertio para mi yegua Coiguilla (hija de Kinwylla) de donde nace el Torero.

Mi modo de colaborar con esa iniciativa era llevarme ese lote de caballos en los meses de verano a nuestro campo para aminorar los gastos de esta escuela que claramente se financiaba con dificultad.

Lo notable de esta escuela es que de ahí nacen una serie de protagonistas del quehacer actual.

Entre otros, estaban como alumnos todos los Zunino en grupo, los Fossatti que tenían dentro del recinto un galpón propio con muy buenos caballos. Era alumno también José Antonio Urrutia y a veces se le veía con su hijo muy pequeño Luis Ignacio.

También estaban las hermanas Siña, destacándose Fernanda con sus participaciones con el Caballo Chileno.

Con mi hijo Andrés aprendimos nuestros primeros pasos en el Rodeo y forjamos una amistad hasta el día de hoy con José Manuel Rey, creo que

esta escuela debe volver para ser semillero de futuras generaciones.

 

Gastón May B.