La gran semana del rodeo y del caballo de raza chilena.

por Arturo Montory G.

 

Esperada por todos, propietarios, jinetes, criadores, dirigentes, arregladores, petiseros, auspiciadores, organizadores, conjuntos, jurados, periodistas, medios de comunicación, restoranes, artesanos, las familias y amigos de los corredores, en fin todo el mundo que gira en rededor del deporte nacional.

Y la base de esta alegría es algo que quizás no consideramos en toda su magnitud, la presencia y demostración de fiereza, reciedumbre, mansedumbre, arreglo, belleza, sello racial del caballo chileno, porque él es el verdadero protagonistas de esta maravillosa semana.

Se inicia con el tradicional remate del ya legendario criadero Santa Isabel en La Compañía, lugar ubérrimo de tradición hausa y criadora, luego el jueves una Serie de demostración del rodeo Femenino, hermosa muestra de la mujer ejerciendo su belleza y calidad como jinete huasa.

 

Sigue remates de criaderos importantes que ofrecen sus productos a un selecto grupo de aficionados y profesionales del rodeo y la crianza.

Y el vienes y sábado se desarrollan las diversas selecciones, entre ellas la muy esperada de potros, para tratar de llegar a la ansiada final del día domingo en la tarde, lo máximo para cualquiera y definición que será muy trascendente en la historia de cada uno de los participantes y los marcará de por vida.

Es una semana de demostración de grandeza de espíritu y deportiva, de aplaudir sin reserva los éxitos de los que triunfen y felicitar a los debutantes en estas lides, de permitir a todos disfrutar de esta linda fiesta.

Algunos hechos que empañan esta alegría deben medirse en toda su magnitud, perdonar, aceptar, dar las condiciones para que los nuevos participen y no se creen sombras de dudas de justicia.  

No crear las condiciones para que nazcan reacciones que dañen y dividan el rodeo, esa labor es de los dirigentes, de su sapiencia y sentido de los momentos de la justicia, que fuera de tiempo es más dañina que útil, experiencias existen muchas.

Son épocas de comunicaciones fantásticas en que el efecto de las opiniones y sentimientos de las personas a través de las redes sociales es incontrolable, inmanejable e inmedible en sus consecuencias positivas y negativas, evitémoslo con criterio y sapiencia.

Un golpe de autoridad en determinados momentos es devastador y contrario al efecto deseado.

Años atrás el “Negro” Cortes no pudo correr, luego el “Chiqui” Navarro tampoco, en fin, ¿fue una solución hacerlo?, lo dudo, creo que a estas alturas de la vida ciudadana y deportiva podrán crearse otros castigos además de la “vulgar” y poco imaginativa suspensión.