Diplomacia para vivir en paz y crecer mutuamente.

Por Arturo Montory G.

 

Los puntos de acercamiento definitivo entre países FICCC y Chile.

Estado actual, Chile suspendido de toda acción en FICCC y países integrantes.

 

 Ideas generales para iniciar un debate constructivo y definitivo.

1.- Restablecer confianzas mutuas. Reuniones a todo nivel de directivos y criadores para poder estrechar lazos y superar susceptibilidades.

2.- Visitas de conocimiento entre gauchos y huasos, con delegaciones de chilenos a cabañas de otros países y de gauchos a criaderos chilenos.

3.- Compartir con criadores grandes y pequeños porque en Chile el 90% no tiene más de 3 a 4 yeguas en reproducción.

4.- Delegaciones de gauchos y huasos deben conocer los deportes ecuestres que se practican en cada país y su reglamentación.

5.- Charlas mutuas sobre las necesidades morfológicas y características ideales de los caballos para desenvolverse en cada deporte.

6.- Acuerdos sobre vestimenta en competencias FICCC, para evitar “disfrazarse” de lo que no es, ni menos siente cada jinete participante, reflejo de su más preciada tradición.

7.- Acuerdo sobre categorías en exposiciones de morfología.

8.- Intercambio internacional de jurados en todos los deportes ecuestres.

9.- El directorio de FICCC debiera ser integrado por Delegados de cada país integrante y que se integren en el futuro, (Alemania, Italia, Francia) elegidos por votación pública de sus asociados en cada país, agregando un delegado de Asociación de Rodeo Cuyano y Federación del Rodeo Chileno, por ser instituciones independientes de los criadores de Argentina y Chile, respectivamente.

10.- Directorio FICCC independiente de Directorio de Asociaciones o Federaciones de los países integrantes, para evitar concentración de poder que recae en solo 5 personas que son los Presidentes de cada país.

11.- FICCC debiera nombrar un Secretario General que mantenga viva la institución, con recursos propios, oficina y medios de difusión fáciles de acceder a todos los socios de los países integrantes, idealmente con sede en Montevideo equidistante a todos.

12.- El Stud Book de Chile iniciado en 1893 con caballos nacidos en el país pero origen remoto español, nunca ha inscrito ejemplares de otra procedencia que no sea chilena y solo mezclados entre ellos y se mantendrá “cerrado” como Caballos Chilenos de Raza Pura.

13.- Estudiar la manera de convivir todos juntos y competir bajo una misma bandera.

 

Comentario:

Con este temario tentativo y muy personal, espero entregar un marco de acciones para abordar una agenda conjunta, en que se respete decisiones nacionales votadas públicamente e intransables en algunos puntos, pero abiertas a la integración con el fin de compartir y respetar la idiosincrasia particular de las tradiciones individuales.

Un punto interesante de considerar es la histórica integración entre “gauchos rioplatense”, que comparten vestimenta, caballos, deportes, folclor, trabajo de campo, y un sinnúmero de afinidades incluso lazos familiares, los Martins, Gallinal, Sarmento, Bastos Tellechea, Solanet, Ballester, y muchos apellidos mas entrelazados por generaciones, los cuales son distintos a las familias criadores chilenas tradicionales, Letelier, Encina, Correa, Benavente, Anguita, Echenique, Aguirre, García Huidobro, Vial, Edwards, Bustamante, Yáñez, Rey, Vilches, Cortes, Tamayo, Loaiza, etc.

La vestimenta huasa y aperos son muy distintos a las rioplatenses y gaúchos, nadie confunde un huaso de un gaucho, su apariencia externa es otra.

La manera de colocarse el sombrero el gaucho y el huaso marcan una gran diferencia de aspecto.  El gaucho echado hacia tras, y el huaso recto.  La tenida de un huaso es netamente andaluz y solo lo diferencia la manta.  

Esta riqueza y diversidad cultural es la que debemos ser capaces de compartir y aceptarnos en beneficio de todos, considerando siempre que Chile es un país del Océano Pacifico muy alejado geográficamente por la cordillera y el mar.

El caballo chileno para los huasos es parte de su vida, pretender cambiarle su nombre sería imposible de asimilar luego de 400 años de plena convivencia.              

Coincidencia, la Guerra de Chile contra Perú y Bolivia se inicia en 1879 y finaliza en 1883, y el Stud Book de la Raza Chilena nace en 1893, o sea 10 años después, alguna razón especial tendrían los criadores de la época y sin duda la calidad de los caballos chilenos, enviados de Los Ángeles, Chillan, O’Higgins, Quillota, Los Andes, los que permitieron en gran parte lograr el triunfo, ello no lo vamos a cambiar nunca.