Discurso pronunciado por Marco Antonio Barbosa Gellona presidente del Centro Cultural Bicentenario Melipilla, Presidente de la asociación de criadores de caballos Chilenos de Melipilla y del Club del Rodeo Chileno de Melipilla, con motivo de la inauguración del monolito recordatorio del decreto que nombra a la Comuna de Melipilla “ Cuna del Caballo Chileno “

 

Melipilla 28 de Octubre del 2011

 

Ciudadanos de Melipilla y mundo del caballo Chileno

Señoras y Señores

Al descubrir este monolito, homenaje al caballo Chileno, hago llegar a todos los presentes el saludo del Centro Cultural “Instituto Bicentenario Melipilla “

Es esta una ocasión muy especial no solo para los Melipillanos, huasos o criadores del extraordinario caballo chileno, si no para todos los hijos de Chile, no debemos olvidar que en nuestro pasado reciente este noble animal no era como es hoy principalmente un factor deportivo, si no el motor que movía toda nuestra actividad económica, social, industrial, militar y de transporte.

Y todo esto ocurre y ocurrió a partir de la llegada de los europeos que eligieron nuestra vecindad para iniciar la crianza de caballos en Chile. Esta decisión no fue al azar, la ubicación estratégica en cuanto a las rutas, la mansedumbre de los habitantes de esta zona y las excelentes pasturas de Melipilla fueron las razones de esta decisión.

A modo de información refiero que en 1541 por encargo del Gobernador Don Pedro de Valdivia, se encomienda al Clérigo Don Rodrigo González de Marmolejo iniciar la crianza de caballos para la mejor defensa y conquista del Reino. Para estos propósitos por razones estratégicas y naturales se escoge la localidad de Pico, situado entre los actuales Pomaire, San José, Esmeralda y limitado por el estero Puangue

Nuestro caballo fue siempre superior a los de nuestros vecinos y tal vez la primera de estas, entre otras muchas razones sea que el pueblo Mapuche fue el único que presento resistencia seria a la conquista, lo que requería de una caballería de mayor calidad y eso lo entendían muy bien los conquistadores, que a pesar de no ser un reino rico fuimos favorecidos con una caballada mas escogida.

En 1585 los guerreros araucanos incorporaron a sus filas al caballo gracias al genio de Lautaro. Más tarde se convertirían en jinetes más valientes y expertos, superando en muchos casos a los conquistadores españoles

El año 1893 un grupo de criadores, preocupados por la introducción de maquinaria que reemplazaba al caballo y hacía disminuir su crianza en el país, pidió la apertura de un registro de raza pura. Es así como en ese año se inauguró oficialmente el registro del caballo chileno, en un momento en que la formalización de las razas caballares era una idea que no existía en América. Esto convierte al Caballo chileno en la raza con registro más antiguo en Sudamérica, teniendo también el segundo registro más antiguo en todo el Hemisferio Occidental. Entre 1893 y 1900 se lograron inscribir un total de 262 productos.

De ahí en adelante hubo una selección funcional que fue forjando nuestra raza equina hasta llegar a lo que tenemos hoy

Ya hablando del siglo 19 nos encontramos nuevamente con la zona de Melipilla como tronco del caballo Chileno. El criadero Quilamuta de la familia de Toro es base de todos los criaderos del país, no hay ningún gran criador de los planteles básicos de nuestro caballo que no cuente con sangre Quilamutana.

Se dice que su reproductor principal fue un Potro abandonado después del desastre de Rancagua que habría sido recogido y llevado a la hacienda.

El Ingeniero Agrónomo y genetista don Uldaricio Prado en su mundialmente conocido libro “El Caballo Chileno” cita como los criaderos de mayor importancia en la formación del registro de caballos puros chilenos, en el siglo 19 a los criaderos de Melipilla y los nombra de la siguiente manera:

“Así obtuvieron primeramente, como los más cercanos a Quilamuta transformándose en famosos criaderos de la época; Tantegue, i Popeta, de los Señores Ramón y Dositeo Errázuriz, Culiprán de Don Ladislao Larraín; Pinche de Lorenzo Bravo (Caballos Bravinos) San José de Pico de Don Anjel Ortúzar; Mallarauco de Don Patricio Larraín Gandarillas; Mallarauquito de Don Tomás Tocornal y Paguilmo de Don Juan de la Cruz Osorio dueño de la Pataguilla”

Nuestro caballo ha sido objeto de reconocimiento internacional, desde los tiempos de la dominación Española, nos encontramos con informes a la corona destacando el valor de este espécimen. Más adelante el escritor Joaquín Edwards Bello lo hace en su libro “Chilenos en Paris” en el cual relata los halagos que hacían de nuestro caballo personajes del mundo de esa época, los observadores Europeos lo hacen en sus reportes durante la guerra del Pacifico. El Imperio Británico a principios del siglo 20 importa caballos Chilenos a Sud África para hacer frente a la guerra de Los Boers y actualmente los criadores de los

Países del cono sur reproducen su sangre y aspiran a integrarse a nuestros registros.

Los chilenos ya han rendido tributo a nuestro caballo a través del decreto presidencial firmado por el Presidente Don Sebastián Piñera Echeñique que lo nombró “Monumento natural “.Ahora ha sido nuestro turno al nombrarse a Melipilla “Cuna del Caballo Chileno “por medio de el decreto Alcaldicio ex. N° 931 de fecha 13 de mayo de 2011 firmado por nuestro Alcalde Don Mario Gebauer Bringas y aceptado por la unanimidad de los miembros del concejo Municipal.

El Instituto Bicentenario se comprometió a desarrollar este proyecto junto con el Señor Alcalde y estamos cumpliendo con la segunda etapa que es la instalación de este monolito labrado en este noble material que es la piedra arrancada de nuestra tierra y labrada por nuestros artesanos, que no por mera coincidencia inauguramos con ocasión del mes aniversario de nuestra ciudad.

Esta piedra será en el futuro próximo la base de la tercera etapa que consiste en la elaboración del monumento al caballo chileno, de porte natural, que se erigirá en este lugar.

Para este propósito hacemos un llamado a las empresas locales para participar en el financiamiento de esta obra a través de los mecanismos que otorga la ley de donaciones u otras posibilidades que la legislación permite. Ya contamos con el diseño de la escultura.

   Quisiera reiterar nuestros agradecimientos al Señor Alcalde, al Concejo Municipal y a la ciudad de Melipilla por permitir que nuestro anhelo se hiciera realidad y de esta forma mantener las tradiciones de nuestra querida Melipilla y poner en su justo lugar el origen de la raza de nuestro caballo chileno, como lo expresé con ocasión de la oficialización del decreto

   Nuestro reconocimiento a los agricultores locales que supieron mantener la pureza e identidad de nuestro caballo por todos estos siglos y nuestro deseo para que las futuras generaciones mantengan el celo con que sus antepasados lo hicieron

En lo muy personal quisiera tomarme la licencia de agradecer públicamente a mi padre por haberme dado la oportunidad de crecer en el campo e inculcarme el amor y respeto a nuestro caballo.