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Por Arturo Montory G.

Es conocida suspensión de Chile de FICCC por no querer abrir sus registros, lo que significa no exportar caballos a Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay, además no participar en ninguna actividad FICCC, un inmenso castigo. 

 

Situación a la que no se vislumbra una solución, pero que las bases de todos los países comentan y buscan formas de acercamiento, inútiles a la fecha.

Hagamos un poco de historia.

Criadores chilenos fueron integrantes de fundación de Asociación Interamericana de criadores de caballos en los años 1940, que integraba Cuba y un observador de E.U. después se llamó FICCC integrada solo por sudamericanos.

Las Asociaciones de criadores de caballos criollos de Argentina, Brasil, Uruguay fueron fundadas en principio el 1900, y Chile se regía por SNA desde 1860. El Stud Book de la raza chilena nació en 1893, integrado por caballos seleccionados de garantizada pureza y nacidos desde 1840 en adelante.

Nuestro rodeo chileno comienza a desarrollarse como deporte en 1860, seleccionando caballos que eran aptos para esa competencia.

De fines del 1940 al 1960 eran invitados a jurar a Exposición de caballos criollos a Palermo varios criadores chilenos expertos jurados que lo hacían con el mayor gusto y voluntad, siendo enviados por la Asociación de Criadores de Caballares de Chile, cuyo informe de su expedición trasandina eran públicos y por supuesto los he leído varias veces todos.

En muchas ocasiones los criadores extranjeros solicitaron en forma verbal a los chilenos en la década del 1950 un registro genealógico único pero éstos no aceptaron, y tampoco dichos jurados (1948-1960) trajeron a sus crianzas caballos extranjeros, razones que ya no vale profundizar, pero que las supe, porque conocí a muchos de estos próceres, no conversando con ellos, pero escuchándolos.

Luego en la década del 1990 Chile fue suspendido de FICCC por no "abrir sus registros", después se reincorpora y en el 2011 es nuevamente suspendido por lo mismo, situación actual.

Desde los inicios de sus Stud Book de criollos, los criadores “Rioplatenses” y “Riograndenses” compartieron algunos de sus reproductores y los incorporaron indistintamente, todo lo contrario a la política nuestra.  

Estos son hechos, lo que pasó es historia, miremos hacia adelante.

En Chile existe tres instituciones totalmente independientes una de otra, como son Federación de Criadores, Federación del Rodeo Chileno y SNA que incluyo Sofo, Ogama, Sago, que son las que poseen y administran el Registro Genealógico de la raza chilena. Ha sido una forma exitosa de administración y cada una ha crecido en lo suyo.

Pero en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay es una sola institución (ABCCC, ACC, ….) la que rige todos los aspectos del caballo criollo, su registro, estándar, crianza, deportes, todo concentrado en una mano que es el Directorio de las respectivas Asociaciones.

FICCC siempre ha sido dirigida por un directorio integrado por los Presidentes de las respectivas Asociaciones, hasta antes de suspendernos el presidente era Agustín Edwards E. por lo tanto su independencia institucional es nula, muy difícil de separar lo acontecido internamente en cada país.

 

¿Cuál es el futuro?

Producir un proceso de “Reingeniería de FICCC” actual, y crear las bases en donde todos podamos estar presentes y marchar juntos.

 

Propongo:

 

Sistema Administrativo

-Hacer de FICC una organización Internacional con un “Directorio independiente” de cada Asociación o Federación, y con una sede fija, puede ser Buenos Aires que es equidistante a todos, integrado por 2 representantes de cada país, cuya única limitación sea “ser director activo o vigente” de las respectivas Asociaciones o Federaciones, eso lo inhabilita.

Chile por estar su sistema administrativo interno dividido, debiera formar parte de esta nueva FICC, uno o dos miembros de la Federación de Criadores y otro tanto de la Federación del Rodeo Chileno.

-Dicho Directorio FICC instruirá y proveerá los Reglamentos Administrativos y Deportivos que desarrollaría esta nueva institución, escritos y publicados en su web exclusiva al alcance informativo de todos.

-Fijara un calendario de competencias internas y una gran Final cada dos o tres años, porque si no existe un calendario competitivo nadie echará a andar lo más abajo propuesto.

 

Sistema deportivo:

-Desarrollar los mismos deportes ecuestres actuales, Freno de Oro, Morfología, Paleteadas, Marchas, Movimiento a la Rienda, incluyendo el Rodeo Chileno.

-Transformar la Final FICC en una prueba ecuestre de atracción mundial.

 

Sistema caballar:

-Abrir un nuevo Registro Genealógico chileno-criollo (según orden alfabético), integrado por caballos chilenos y criollos, con un Stud Book que comience del Numero Uno en adelante y administrado por FICC, con una numeración correlativa y única.

-Inscritos voluntariamente por los criadores de cada país.

-Solo estos caballos podrán participar en nueva FICC, que por esta misma razón ahora se llamaría “Federación Internacional de Criadores de Caballos”.

-Podrá instituir en el futuro un “estándar de raza” como referencia adecuado a esta competencia, porque aquí solo se buscará la eficiencia deportiva de los caballos, no Pruebas de Selección Racial.

-Para hacerla plenamente atractiva al público y su difusión, debiera primar la consigna: “el caballo que corre más rápido gana”, como en la hípica, saltos, reining, enduro, rodeo chileno, etc.  

-La primera generación de estos ejemplares tendrá un doble Registro (el de su país y éste) pero sus crías en caso de mezclar chilenos y criollos ya solo serán caballos FICC o el nombre que les designe.

-Por lo cual esta nueva institución tendrá que disponer de Inspectores FICC y ADN FICC.

 

Financiamiento:

-Eso se vería si esta idea es aceptada o por lo menos sirva de base a otra alternativa superior.

 

Conclusiones:

-Igualdad absoluta.

-Ningún país en particular es propietario del registro, este pertenece a FICC.

-Crea una nueva Institucionalidad más grande y expansiva a criadores mexicanos, italianos, franceses, alemanes y norteamericanos que se interesen.

-Para los lectores chilenos: Esta tarea en infinitamente menor que la emprendida en los años 1970 por pioneros criadores encabezados por Alberto Araya Gómez, que se llevaron sus caballos por arreo a través de la cordillera de Los Andes y fueron la base de la Revolución Funcional del criollo.

-En Argentina a los caballos chilenos los encontraban chicos, de poco lomo y peso insignificante, por lo cual fue muy difícil introducirlos en un principio; y por otro lado los visionarios criadores brasileros de Rio Grande Do Sul, los Bastos Tellechea y Pons, sufrieron el mismo problema con sus pares, nadie creyó en su proyecto en un principio y vaya lo que resultó.

-Curiosamente, a Chile nunca vinieron caballos criollos inscritos en sus Stud Book respectivos a ninguna clase de competencia, iba a ser en Octubre del 2012 fecha FICCC, se suspendió y no los conocimos.

-Ahora sería una nueva etapa en un proyecto común.   

 

Comentario histórico:

-Por esto llegó el caballo chileno a Brasil:

Extracto artículo en www.tierradecaballos.cl  en sección Internacional FICCC, llamado “Un trascendente viaje que pudo cambiar la historia”:

Por su gran sensibilidad, debido a su conocimiento zootecnista, Flavio Bastos Tellechea sabe descubrir la potencialidad de la sangre chilena, muy depurada y seleccionada por varias generaciones en demostraciones funcionales, y que iría a mejorar y traer nuevas opciones, trabajando sobre el casco de yeguas brasileras, donde la morfología y rusticidad eran preponderantes”.

“Comenta lo acontecido con el criador de Uruguay Miguel A. Larriera, que conversando con Flavio Bastos separados por una mesa, le cuenta que el Gobierno Chileno entregó como regalo al Brasilero dos potros y una yegua. No sabe cómo llegaron a una hacienda de Río Grande do Sul.

Cuando esa hacienda es vendida, Flavio Bastos es designado para su liquidación, siendo el lugar donde monta los caballos chilenos, quedando maravillado con su rienda, docilidad y facilidad de movimientos.

De ahí surge el interés por sangres chilenas”.

Esos caballos deben haber sido, uno al menos, el Idahue Oropel que el Presidente Jorge Alessandri Rodríguez y el criador Alberto Echenique Domínguez regalaron en su visita a Chile al Presidente de Brasil Joao Goulart en 1963, potro mulato que fuera campeón FISA de Movimiento en Rienda.