Por Arturo Montory G.
Escrito en Julio 2014
Qué bueno que nuevamente de parte de un director honorario se ponga en el tapete el tema FICCC, institución internacional de la cual estamos momentáneamente suspendidos, lo que significa que las puertas continúan abiertas.
La suspensión contempla no participar en reuniones del directorio FICCC, ni tampoco exportar caballos chilenos a los países miembros porque no los incluyen en sus registros de criollos.
Como es de todos conocido el Consejo Nacional de los Criadores de Chile en dos ocasiones por unanimidad votó que no cambia la denominación de “chileno” a nuestros caballos, y que tampoco se “abren” sus registros genealógicos, por lo tanto decisión inamovible.
Pero a su vez también votaron con la misma convicción su deseo de no retirarse de FICCC, de seguir participando en ella y facultó al Directorio a buscar los caminos para lograrlo.
Al parecer este tema ha quedado un poco en el olvido y no se han hecho gestiones, al menos conocidas al respecto.
Yo en lo personal nunca lo he olvidado y he enviado cartas al directorio mencionando una cierta poco deseable inanición sobre ello.
Chile y sus primeros criadores como Miguel Letelier E., José Tagle R., Guillermo Aguirre U., Alberto Echenique D., Luis Rivadeneira,” Tato” Cuevas, fueron fundadores de FICCC en 1942, que se llamaba Organización Iberoamericana de Criadores, de la cual fue fundador también un delegado de los criadores de Cuba, y desde esa fecha se tejieron lazos de amistad muy grandes y eternos entre todos los criadores de los diversos países, lo cual llevó a que Chile aportara jurados a las Exposiciones de Palermo donde se agregó Alberto Araya G. y Eduardo Porte en Exposiciones de Prado y Esteio.
En Chile recibimos visitas ilustres a ver nuestro rodeo y caballos de parte de Pedro Torres, Luis Bastos Tellechea, Alma Elorza, Gilberto Loureiro, entre muchísimos destacados personajes, y de Chile hacia allá de cientos de huasos a Palermo, Prado y Esteio, nuestra historia juntos traspasa generaciones, los jóvenes jinetes y criadores actuales muchos son bisnietos de los que iniciaron este bellísimo movimiento sudamericano.
Lo que pasó entremedio y nos llevó a la situación actual no es del caso mencionar en detalle, pero lo básico está más arriba indicado.
Lo importante es que el directorio de los criadores restablezca nuevamente los lazos de conversación, estudie soluciones y suscriba acuerdos posibles y consensuados, y vea la manera de seguir marchando juntos otros 80 años y más.
Es común a todos el gran amor que les profesamos a nuestros caballos, los sentimos parte de cada uno, como si fueran miembros de nuestras propias familias, los sentimientos hacia ellos son muy fuertes, por ello es que luchamos y trabajamos con pasión por destacarlos y lucirlos, tenemos genes de jinetes innatos y de criadores también, y gracias a ello se construyeron amistades imperecederas entres gauchos, gaúchos y huasos, lazos que nunca se debieran cortar aunque a veces se debiliten por el fragor del mate y el asado, pero es deber de todos que renazca con más fuerza que nunca, y para ello no existe otra salida que dialogar con calma, sin apuros pero con altura de miras y respeto mutuo, “echándose al hombro lo malo y aflorando lo bueno”.
Si esta nueva etapa tuviese un nombre yo elegiría “El renacer del Hornero”, potro tordillo chileno famosísimo que nos convoca a todos y es orgullo de todos.
Este es un tema país, aquí no caben aventuras personales y debemos regirnos por lo que el Consejo ha acordado.