Una gran deuda con los “arregladores”.

Por Arturo Montory G.

 

Hace ya bastantes años que los jinetes y los caballos han tomado un primer plano en el ambiente corralero, en desmedro de los artífices de todo está manifestación deportiva, me refiero en forma específica a los “arregladores”, ellos son los que fabrican, van construyendo y afinando esta maravillosa orquesta ecuestre que es el caballo corralero terminado.

 

Una cosa es criar bien, con sello de raza y gran morfología, pero de ahí que ese ejemplar llegue a disputar una competencia corralera en las mejores de las formas está muy lejos de suceder. También existen jinetes de gran nombradía y calidad, pero sino disponen de caballos de calidad vaquera superior no llegan a ningún lado en las grandes competencias.

Todo esto se ve opacado o disminuido y no aparece como prioridad en primer plano de la “conversa”, porque se efectúan una cantidad exorbitante de rodeos, cercana a 600 cada temporada por los cual puntos hay para muchos, pero de ninguna manera significa calidad en todos ellos.

Es así que se efectúan 5 Clasificatorios para las mismas opciones de siempre que tienen derecho a asistir al Nacional de Rancagua cada año y en la pureza de la competencia solo debiesen ser tres.  Así fue pensado en los inicios de estos rodeos de clasificación, debido al crecimiento del rodeo que hizo casi inmanejable los nacionales en cuanto a la cantidad de colleras que querían participar y había que poner cortapisas, pero siempre resguardando la opción de que lleguen solo las mejores colleras del momento.

Hace muy pocos años atrás veíamos a “arregladores” sobre los 85 años como Raúl Cáceres en plena acción y a Francisco “Pancho” Jara, ambos Campeones de Chile de Rodeo, que a los 91 años aun trabajaba sus caballos.

En la actualidad al muy vigente Ruperto Valderrama de 87 años, en plena producción de enseñanza.

Pero a través de los años se ha producido una brecha muy grande entre la valorización de los “jinetes”, “caballos” y los” arregladores”.

En este tema estamos francamente muy mal, porque los caballos buenos tienen ranking y mucha divulgación de todo tipo, los jinetes otro tanto, videos por miles, entrevistas, fotos, etc., y de los “arregladores” quien se acuerda.

No tienen ranking, no tienen siquiera un registro, nadie los premia, nadie los aplaude y reconoce públicamente y ellos son la base del rodeo, los caballos no nacen sabiendo, hay que enseñarles y de la mejor manera.

Todos sabemos que el “arreglo” fino demora tres años, para lucir un ejemplar con muchos premios y aplausos para todos menos al que lo “hizo”.

¿Se sabe quién “armó” los caballos que llegan a la final del nacional cada año?, solo queda registrado su pedigrí, criador y jinete, del “arreglador” nada.

Al lado de cada ejemplar aparecido en los rankings debiera estar consignado el nombre del o los que lo hicieron”.

No conozco ningún gran o mediano jinete que detrás de él no exista un “viejo que les encache” los caballos, ¿quién los conoce?  Solo los más cercanos.

Conversando con Pedro Bejares director de Escuela Agrícola de Duao, sobre la excepcional labor desempeñada por esa Casa de Estudios, en relación a las enseñanzas de sus alumnos en el tema de los caballos, cuidado y trabajo en ellos, y que le entrega una profesión hecha a medida para trabajar con caballos chilenos, sus cuidados y deportes, labor educativa ejercida en Europa por cientos de años, es un tema al que debemos poner el mayor entusiasmo y cuidado.

Los egresados de ella son “profesionales” y deben recibir la atención que les corresponde, de parte de los propietarios de caballos, que es una real garantía de conocimientos científicos de cómo se cuidan y trabaja con caballos semi-confinados.

Son las personas calificadas para administrar una crianza, y en un futuro cercano de allí debieran emerger los nuevos “arregladores”, con una base académica y de acorde a los tiempos. Sus maestros deben ser huasos con experiencia y muestras de su trabajo a lo largo de los años en la temática de enseñar caballos “corraleros y de rienda”.

Este tema no es de Consultivos por ser muy general, por lo cual siempre queda al nivel de inquietud de algunos y nada más, espero despertar en los jóvenes ideas nuevas que generen un acercamiento a esta gran barrera de inequidad, porque es un tema de largo plazo y que no se soluciona con reglamentos sino con conciencia individual que luego se convierta en colectiva.