Por A.M.G.

Escrito en 2012.
Etapa de Emilio Lafontaine P.
En la foto de portada aparece Emilio “Milo” Lafontaine atajando en rodeo de Cañete en 1963 en Guardián I. Se corrió ya muy poco por una rebelde lesión a la columna del alazán tostado. Podemos observar el novillo de más de 420 kilos de raza normanda, y las atajadas de mimbre, planas y muy resbalosas. El potro ataja con las cuatro patas en el aire, así eran sus ganas de “llegar” y “Milo” muy bien sentado en la montura “apellonado”, con las piernas casi rectas por efecto del apero de ese tiempo.


Ahora muchos jinetes llevan las rodillas casi en la tusa por una deformación en la construcción de las monturas y por supuesto al atajar violento, se salen completamente del asiento, y con novillos americanos que ofrecen muy poca resistencia.
En 1955 Milo compra al criadero Lanalhue el Milcao, un overo hijo de Ajiotista en la Pangora por Ajedrez-Alfil II, propio hermano del famoso barroso Ensarte, el que hacia collera con su padre. En los años 1945 al 1950 el criadero Lanalhue de Gastón Etchepare asistía al rodeo de la Quinta Normal y a la Exposición con sus caballos y eran ampliamente conocidos y admirados por al afición de la época. Sus amigos Julio y Alejandro Hott corrieron muchas veces los potros en la zona de Osorno. El Milcao llegó de dos años a Peleco, y Milo lo trabajó y arregló, el potro salía excepcional de vacas, pero los ímpetus de juventud y la abundancia de novillos hicieron que lo corriera en exceso en el campo y el potro se “fundió”, algo común hasta hoy, por lo cual su campaña fue breve.
Pero debido a sus antecedentes y calidad, el famosísimo criadero Las Camelias de la Comunidad Darío Pavez, se lo compró para reproducirlo y así lo hizo.
Emilio Lafontaine Pierry "Milo", allá por el año 1961 adquiere en el criadero Las Camelias de propiedad de la Comunidad Darío Pavez, a la yegua Incrédula madre de Casillera en Guardián I, que en criadero Mocopulli dio al Atento en inocente, padre del Contulmo.
Las Camelias Pataguina Nº 16775, nacida en enero de 1948, hija de Contagio (por Cosaco- Alfil II y Vicuña I por Tintero-Guante I) y su madre es la Zandunguera hija de Quebrado y Arozamena por Cosaco, o sea propia hermana de Refuerzo.
Recordemos que de Las Camelias salió Comunista, Guaraní, Picurrio, Refuerzo, Estafador, Pichanguero, Prestigio, y caballos y yeguas excepcionales como Salofeno y Cumparsita, Pollo y Pato, entre muchos otros.
Contagio, criado en la Comunidad Darío Pavez, era el reproductor más apreciado del criadero junto a Quebrado.
Pataguina por lo tanto es de la mejor sangre del más grande criadero de la época, y pagó buen precio por ella, la que además había sido muy buena de vacas.
Así comienza el criadero Peleco por los 1960 y en 1963 compra al potro más llamativo de ese tiempo, el nuevo “Curiche” Guardián I que a los 5 años destacó en el Movimiento a la Rienda en el Nacional de Los Ángeles, fue 2º y además ganó rodeo de Maipú, el más grande de su tiempo, luego por una lesión a la espalda lo retiró Coteco Aguirre de la competencia y lo compró Milo Lafontaine para Peleco, era hijo de Rigor y Gloriada por Flotador.
Ya en el criadero engendró con la Pataguina a la yegua Peleco Mocosita Nº 41742 nacida en diciembre de 1963 criada por Emilio Lafontaine, una negra de linda estampa y de gran sello racial. Arreglada y corrida por Milo fue muy buena de vacas.
Por aquellos tiempos deslumbraba en el sur, en Valdivia el potro “El Quinto” Roncador, gran vaquero y de una excepcional morfología y sello racial.
Éste era hijo de Andrajo y de la famosa Ronquera de Curiche hija de Alcatraz, antecedentes que tuvo Milo por referencias de sureños, y que lo motivó a ir a ver el caballo el cual compró de inmediato al precio más alto del año pagado por un caballo chileno, el cual involucró al Guardián I como parte de pago. Años después José Manuel Aguirre le compró el Roncador para criadero
Santa Isabel cuando estaba en Coipúe.
En Peleco el Roncador con la Mocosita dieron a Peleco Ronda, Nº 50670, nacida marzo de 1969, criada por Emilio Lafontaine, la cual resultó una extraordinaria reproductora.
Dio a Sedal (reproducido en Tacos de Rumai), Tanga, Bella, Contesta, Fiesta, Arrepentido (reproducido e Maicoya y El Nevado) y Maruja.
También Milo gran admirador de los Quillacones de Santiago Urrutia le compra de potrillo el Quillacon IV exportado a Uruguay, y a Cristian Letelier de San Carlos le compra la linda “los Tilos” Raptorcita, pequeña pero extraordinaria de corrales, hija de Quillacòn II y Raptora por Longaviano, madre del Peleco Quillacòn.
Otra adquisición muy valiosa fue el “La Patagua” Picaporte hijo de Picurrio por Quebrado y Contri por su línea materna, que dejó una valiosa familia destacada actualmente con gran fuerza.
Volviendo a la línea de la Pataguina, vamos a Maruja Nº 58058, nacida en octubre de 1973, criada por Emilio Lafontaine, es hija de “Caoba” Inocente de sangre Enchufe-Cristal, potro negro brillante, excepcional de corrales, grande en cualquier época, en esa tiempo de propiedad de Renato Luengo. Maruja resultó una de las mejores madres de la raza, base de Peleco, dio a Maiga, Malù, Matorral, Medio a Medio, Molejón, Moza, Muñeco, Refrán y Morcacho, todos caballos ampliamente conocidos por la afición.
Morcacho Nº 71122, nacido septiembre de 1978, criado por Emilio Lafontaine, fue un potro negro, grande, de gran sello racial, premiado en exposiciones, muy bueno de vacas y extraordinario reproductor, base del Peleco actual.
Etapa de Rubén Valdebenito F.
Fallecido Emilio Lafontaine, y no teniendo descendientes, se vendió el criadero y Rubén Valdebenito compró todos los caballos y recogió otros, además adquirió la marca, y comienza una etapa gloriosa de Peleco ya de lleno en la competencia corralera.
Por otra parte Gustavo Valdebenito Ewert es ahijado de bautizo de “Milo” Lafontaine.
Ahí llegó Maruja, Morcacho, Quillacón y varias yeguas más del Roncador y Picaporte.
En relación al criadero Paicaví de Hernán Anguita Gajardo, su “maestro” como le decía Rubén, le compró el Requinto hijo de Arauco por Inocente en la Paicaví Sorocha hija de Paicaví Troncal por Picaporte y Los Tilos Rastra por Quillacon II y Bufita.
Años antes había comprado a Paicavi la Presurosa una hija de Roncador y Rastra, gran madre que le dio entre otros a Pícaro, Pituca en Picaporte, inscrito por su criadero de entonces Pupetra, pero luego incorporados a Peleco.
También incorporó entre otras yeguas de Paicaví a la Rudera por Picaporte y Rastra, mulata extra de vacas que dio con el Taconeo a Peleco Rudera, linda negra campeona de exposiciones.
Peleco acaba de campeonar en Clasificatorio de San Carlos en una faena excepcional, digna del recuerdo, a lo grande obtuvo el 1º y 2º Champion en sus caballos, ganó con Ronaldo y Rosquera y fue segundo con Morcacho II y Mariscal.
Peleco Ronaldo Nº 163577, nacido en el 2000, es hijo de Paicaví Requinto y Peleco Raptora una yegua coipa excepcional de vas, que se lesionó de nueva y es base actual del criadero. Hija de Peleco Quillacòn y Picardía por Picaporte y Mocosita.
Acompañó a Ronaldo la baya Quillaycillo Rosquera Nº 156996, criada por Mario Díaz, comprada por Peleco hija de Remehue y madre con Morcacho de Mariscal.
Fueron segundos en Peleco Morcacho II, Nº 174210, nacido en 2003, potro negro precioso y de gran sello racial, acompañado de Peleco Mariscal Nº 179828, nacido en 2004, hijo de Morcacho y Rosquera.
Estos tres potros Ronaldo, Morcacho II y Mariscal están en lo más alto del tope corralero del momento, y serán a no dudarlo unos grandes reproductores, tienen antecedentes sobrados que garantizan su éxito, Ronaldo además ganó Clasificatorio de Pemuco en 2009.
Sus jinetes Gustavo Valdebenito Ewert y Luis Fernando Corvalán, ya han demostrado su excelsa calidad, caballos buenos y jinetes buenos explican este grandioso éxito actual.
Párrafo especial a Rubén Valdebenito Fuica, gran criador que va camino a ser grande en el tiempo, su sacrificio, sapiencia y profesionalismo, está siendo recompensado.
Y por ultimo un tema muy importante, Peleco se formó con los mejores caballos de su tiempo en madres y padres, "Milo" Lafontaine nunca escatimó en los precios para comprar sus caballos, quería lo mejor y lo pagaba a costa de muchos sacrificios, y por ello este brillante resultado que garantiza además a Peleco como proveedor de caballos de excepción, en cuanto a genealogía y funcionalidad.
Peleco hay para rato, en casa le quedan 4 a 5 colleras de similar calidad, y potros extras como Romario, propio hermano de Ronaldo y Loncopàn un hijo de Santa Isabel Escorpión y Paicaví Risiòn (Paicaví Punteo y Paicaví Riela por Picaporte y Rastra), Ocurrencia hija de Refajo en Rision, el Chinganero, el Estupendo, los que en el futuro darán mucho que hablar.